viernes, 4 de noviembre de 2011

Las reglas de la FTC para blogs y medios sociales

Ser bloguero trae muchas satisfacciones, pero también conlleva responsabilidades legales de las cuales todos debemos ser conscientes.

En octubre de 2009 la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en ingles) publicó sus Guías sobre el uso de endosos y testimoniales en la publicidad las cuales incluyen ejemplos para ilustrar el principio de que las “conexiones materiales” (que pueden ser dinero o productos gratuitos) entre anunciantes y personas que avalan un producto (“endorsers”) tienen que ser divulgadas.

Para ver el comunicado de la FTC, accede aquí: http://www.ftc.gov/opa/2009/10/endortest.shtm
Estas guías especifican que, aunque cada caso se evaluará individualmente, un “post” escrito por un bloguero que reciba una compensación en efectivo o en intercambio para comentar sobre un producto se considera un aval o “endorsement”. Por consiguiente, los blogueros que avalen un producto o servicio deben divulgar las conexiones materiales que comparten con la compañía que los ofrece.

Supongamos que eres un bloguero de tecnología y una compañía te regala un equipo para que lo pruebes y escribas sobre él en tu blog.  En dicho caso, tendrías que mencionar este dato en la entrada de tu blog.  Si recibiste el obsequio a través de una agencia de publicidad o de una firma de relaciones públicas, también tendrías que mencionar el dato.

Por otro lado, si representas una compañía y estableces una relación de este tipo con un bloguero, es importante que le solicites que haga la divulgación en el mismo “post” donde habla del producto o servicio. No es suficiente que la divulgación se incluya en el blog, sino que esté integrada al “post” o entrada.

Las guías de la FTC también incluyen a las redes sociales como Twitter y Facebook.
Digamos que una celebridad recibe unas vacaciones en un hotel de lujo y luego de convierte en “fan” del hotel en Facebook. En dicho caso tendría que divulgar en Facebook que recibió un regalo de dicho hotel.

Si tuvieras miles de seguidores en Facebook o Twitter y hablaras maravillas en dichos medios sobre los productos o servicios de tu patrono, es posible que también tengas que divulgar que trabajas para dicha compañía.  Si quieres ir a la segura, divulga tu relación. Lo mismo aplica si comentas en un foro sobre un producto o servicio de la competencia.